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miércoles, 11 de enero de 2012

Restaurante ruso: Tapadinha_2


Uno de los detalles de la decoración que más nos llamó la atención en Tapadinha fue el samavar que tenían en una repisa.

Suerte que quien me acompañaba conocía el artilugio. Se trata de un utensilio para tener siempre disponible agua hirviendo, para hacer té o cocinar. Además, en la parte superior se puede dejar una tetera o cualquier recipiente que queramos mantener calentito. Ya he conseguido que me prometan que me van a traer uno desde Persia, allí recogieron la tradición rusa y también lo utilizan.

lunes, 9 de enero de 2012

Restaurante ruso: Tapadinha


Debo reconocer que, fuera del stroganoff de pollo, no conozco nada de la gastronomía rusa, algo que debe ser remediado. Por eso, al hojear una guía de restaurantes de Lisboa en la búsqueda de uno para cenar me dejé seducir por la recomendación de Tapadinha, un restaurante ruso situado cerca de Alcántara.

El lugar, desde fuera, parece de todo menos un restaurante. De hecho, cuando llegas tienes que llamar a la puerta para que dejen pasar y la primera impresión es muy oscura. Se recomienda llevar reserva.

De los entrantes que te dejan en la mesa para abrir boca se destacan los rollitos de berenjena, se deshacen en la boca y tienen un sabor muy intenso. El pastel de carne fue lo que menos apreciamos, muy pesado de sabor.
El resto era plato común en los entrantes portugueses, queso fresco y aceitunas. Recordad que esos entrantes no son gratis, se pagan aunque no hayan sido pedidos, así que si no los queréis no tengáis vergüenza en solicitar que os los retiren.



Tras consultar unas originales y enormes cartas, siguiendo las recomendaciones del día y buscando probar sabores nuevos, pedidos dos ensaladas de entrante un pelín diferentes.

La primera era de pepinos al vodka (que te sirven con un chupito de vodka picante); la segunda se llamaba "ensalada do amor" tenía forma de corazón y como ingrediente principal la remolacha. Sin duda fueron sabores a descubrir, aunque no tengo claro que nuestro paladar estuviera muy preparado para el susto del vodka picante :)

Los segundos fueron escogidos por nuestra camarera y acertó de pleno!!!

Tomamos un aromático stroganoff de chocos y rollitos de carne. Cada bocado fue un placer, ambos platos venían con varios acompañamientos (destacaría las patatas confitadas del plato de carne) que hacían que la experiencia fuera un juego de sabores. Quedamos tan llenos y satisfechos que no hubo espacio para el postre.




Sin duda, mi primer acercamiento a la cocina rusa fue un éxito.

lunes, 2 de enero de 2012

Restaurante Mimoso: Bacalhau com batatas ao murro


Domingo, 16.00h, muertos de hambre nos dirigíamos aquí pero nos encontramos con la puerta cerrada. Nos negábamos a meternos en un centro comercial, por lo que decidimos dar vueltas con la moto buscando un lugar que nos diera algo rico para comer.

Al pasar delante del restaurante Mimoso en Moscavide vimos estaba muy animado, lleno de gente a charlar y "petiscar" por lo que hicimos parada.



La sorpresa fue enorme cuando nos sirvieron la comida, uno de los platos del día (8 euros): Bacalhau grelhado com batatas ao murro. Era espectacular!!! Una ración generosa de bacalao, cocinado en su punto, regado con buen aceite de oliva y absolutamente delicioso. Pese a estar en diciembre, lo comimos en la terraza cubierta acompañado de sangría de grifo.

La subida de impuestos en restauración (el IVA acaba de pasar al 23%!!!) no va a impedir que repitamos la experiencia. La guía del hambre nos llevó a un buen descubrimiento.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Shiraz: Delicias Persas en Cascais


Que yo conozca o tenga noticia no hay ningín restuarante típico iraní en Lisboa; lo que más se acerca es un local de comida en el Centro Comercial Cascais Villa llamado Shiraz.

Tienen varios tipos de kabab al estilo persa (poco tiene que ver con el kebab turco al que estamos más acostumbrados) que acompañan con ensalada shirazi (pepino, tomate y cebolla muy picaditos aliñados con lima, aceite y menta) y dogh (la bebida más típica y refrescante de Irán: yogur, agua, menta seca y sal).

Nosotros pedimos un entrante también típico: hojas de menta y perejil fresco, queso de cabra y cebola. Se acompaña con pan lavash, muy parecido a las tortillas mexicanas. El pan típico persa es más grueso y aromático, pero es ser servido justo despúes de ser hecho en unos hornos cilíndricos. El arroz es aromatizado con azafrán y la carne la acompañan con un tomate asado entero.

Decir que el precio es más que razonable, pagamos en total unos 17 euros por los dos platos, el entrante y dos cafés. Una experiencia de sabores diferentes que opino merece una visita.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Mel das Arabias


En pleno corazón do Bairro da Estrela hay una pastelería/restaurante que destaca sobre las demás. Mel das Arabias es un lugar regentado por un árabe que ha traído de su tierra la mejor tradición dulce; haciendo honor al nombre del lugar la suave miel es un elemento esencial en la preparación de la repostería ofrecida.

Nosotros llegamos allí siguiendo el consejo de un colega griego. Él nos ofreció riquísimos baklawa que había comprado en Mel das Arabias; parece ser que es un postre muy típico en Grecia, ya que han heredado y hecho suya una parte de la gastronomía árabe. Comentó que el lugar es también restaurante y que los viernes y sábados ofrecen un espectáculo de danza del vientre. Con esos datos no nos quedó otro remedio que organizar una cena de grupo para disfrutar de una nueva experiencia.

El trato es muy agradable y el lugar es acogedor; el baile de danza del vientre se repitió en tres ocasiones de unos 10 minutos cada vez; se convierte en divertidas pausas durante la velada, sin llegar a ser pesado o cortar el ritmo de la conversación. Los platos del menú son simples pero aromáticos.

Lo mejor, sin duda, los postres. Nos trajeron una selección de varios dulces para que fuéramos probando. No me quedé con los nombres, pero debo destacar el bizcocho húmedo porque es sencillamente delicioso. Voy a tener que regresar una tarde para conocer en detalle cada uno de los pasteles que degustamos.

Un lugar muy recomendable como dulcería en Lisboa.




martes, 23 de agosto de 2011

Restaurante Tamarind


El restaurante Tamarind de Lisboa es un local muy pequeño situado cerca de Rossio, en la Rua da Gloria n°43. La decoración es muy simple y las mesas están muy muy pegadas unas a otras, por lo que en un primer momento la sensación de privacidad se pierde; se te olvida todo cuando traen la comida.

De entrante nos colocaron una especie de grandes obleas de pan crujiente acompañadas de cuatro salsas diferentes, una buena forma de abrir bocado y de matar la gusa que ya teníamos (eran casi las 22.00h y eso por aquí es muy tarde para cenar).

Pedimos un plato con cordero y otro con gambas, de acompañamiento arroz blanco y nan (un pan plano que es perfecto para atrapar salsa); para beber, un tinto del Alentejo.

El plato de cordero estaba muy bueno, la carne estaba perfectamente cocina y muy suave. La salsa era intensa pero no picante.

El plato de gambas fue espectacular!!! Fue el descubrimiento de la noche y el que hizo que la cena fuera especial. Según nos contó el camarero que nos atendía (el único verdaderamente indú que había en el local y que se sentía más cómodo hablando en inglés) las cascaras de las gambas son cocidas en leche de coco y esa leche se utiliza después para crear el curry (aquí le llaman "caril").

El resultado es una salsa espesa, muy aromática y con un toque especial que la distingue de todos los platos curry con gambas que había probado hasta ahora (tengo que reconocer que siempre que voy a un restaurante indú pido este plato porque me encanta).

El precio medio es de 20-25 euros por persona.

jueves, 7 de julio de 2011

Estoril: Peixe na linha


A siete de julio de 2011, a medio del presente, escribo haciendo constar que recomiendo vívamente la visita a Peixe na Linha en Estoril.

Como puede apreciarse en las fotografías el restaurante queda a pie de playa, justo en la parte superior del acantilado. El mirador del restaurante está enfocado directamente hacia el horizonte sobre el mar, ¿puede existir un lugar más privilegiado en el que cenar una noche de verano?

El lugar es muy acogedor y el servicio es esmerado. En la carta destacan, como no, los platos de pescado.




Me decidí por una de las recomendaciones del día: lenguado à delícia (lenguado a la plancha acompañado de banana caramelizada).








Realmente una delicia, aunque para mi gusto la banana era demasiado dulce (mi acompañante agradeció mucho que a mi no me entusiasmara, en el plato no quedó ni la sombra). El plato de pescado fue presentado en la mesa y después preparado por unas manos hábiles, adoro que me desespinen el pescado y lo presenten perfecto ya en el plato.



Mi pareja se inclinó por un clásico: polvo à lagareiro. El pulpo es cocido, recibiendo después un toque de plancha. Lo presentan con los tentáculos enteros y bañado en aceite de oliva. Estaba fantástico, justo en su punto y con una textura suave en el interior y crujiente por fuera. Los dos coincidimos en que fue el mejor polvo à lagareiro que hayamos probado nunca.





Acompañamos todo con un blanco de Setúbal que a mi me recordó mucho al ribeiro y de postre algo sencillo: chocolate con fresas. Con una presentación simple pero efectiva fue el broche perfecto a la cena.

Diría que el precio medio por persona es de 25-30 euros, un precio muy ajustado al privilegiado lugar y el excelente servicio.

Estoy deseando repetir ya!!!

lunes, 25 de abril de 2011

Cena en el Capricciosa

Elegimos cenar en el Capricciosa de Cascais por dos razones:

1.- Estaba con un antojo de pizza incontrolable
2.- Las vistas eran estas:



Nuestra mesa estaba situada en una coqueta esquina de forma que ambos teníamos privilegiadas vistas a la playa. Pese a su increible situación, el restaurante mantiene unos preciosos muy razonables y acordes con la calidad de la comida.



Es la segunda vez que visito un restaurante de la cadena, el primero fue en la zona de Oriente en Lisboa, también con unas maravillosas vistas al rio y exactamente con la misma decoración. Hay que decir que el mobiliario es correcto, sencillo y funcional sin más; han conseguido que el ambiente sea joven, alegre y acogedor. Nuestra mesa tenía una lamparilla del Ikea en rojo, lo que hacía que todo tuviera esa tonalidad (de ahí los colores extraños en las fotos que traigo).





Elegimos una pizza para cada uno (que resultó ser demasiado, nos las acabamos pero con dificultades) y una "insalata del chiefe" con calabacín, gambas y mozzarella, una ensalada templada que resultó todo un acierto y que espero poder reproducir en casa. Las pizzas son al estilo romano, finitas y con los ingredientes en su punto, sin demasiada cocción. La mía tenía tomate natural, champiñones frescos y salchicha blanca, estaba muy jugosa y suave.




Regamos todo con una sangría de tinto de 2 litros (por sólo 13,90 euros), muy fresca y con su buen punto de vino. No conseguimos acabarla, y eso que alargamos bastante la sobremesa para ese fin.

Repetiremos seguro, pero la próxima vez en la terraza!!!

domingo, 21 de noviembre de 2010

Palacete en Azofra

Me acabo de enamorar de un palacete. España está llena de maravillas, hoteles con encanto y maravillosos restaurantes (en la mayor parte de las veces lejos del presupuesto de nosotros los mortales) y esta es una de ellas:

La Real Casona de las Amas


Cuenta la historia que en pleno s. XVII, Don Tomás Alonso de Ojeda y Tejada (abogado de profesión) decide construirse un palacete. De herencia en herencia, siempre dentro de la familia, ha llegado a nuestros días como propiedad de Doña María Concepción Gil Lang y su hijo Enrique Palacio Gil.

Debo decir, en honor a la verdad, que han hecho un trabajo que encuentro maravilloso. Han convertido el palacete en un lugar de ensueño al que me encantaría poder escaparme.
Cotilleando en las fotografías que ofrece su página web diría que lo que más me gusta son los cuartos de baño de las habitaciones. En muchos hoteles, que se llaman de lujo, está muy cuidado el aspecto de las zonas de sueño y después los cuartos de baño son de lo más aséptico. Aquí no, cada baño es precioso y posee muebles de estilo antiguo que lo distinguen de cualquier otro.

Alquilan las salas comunes para reuniones de empresa... ya se le podía ocurrir a la mía pagarnos una escapadita a Azofra (La Rioja)!






Visto en: Embelezzia

domingo, 6 de diciembre de 2009

Comiendo en... Alcabideche (Estoril)

Estoy pensando en iniciar una serie de post en los que ir contando descubrimientos de aquellos lugares interesantes de Portugal en los que comer o tomar una copa. Voy a comenzar por un restaurante, A Casa do Victor, un lugar que a primera vista no invita demasiado a entrar, pero que es una delicia una vez dentro.



Al pasar la puerta entras directamente en un comedor sencillo, muy al estilo de las casas de comidas típicamente portuguesas. Pasando los arcos que se pueden ver al fondo de la imagen empiezas a darte cuenta de que estás en un restaurante de un nivel superior a lo imaginado. Tienen un acuario lleno de marisco vivo (para eso están los acuarios, claro) y un expositor de pescado fresco que impresiona. En la carta ya indican que tienen buen pescado que pagas no por plato sino por peso. Tú mismo puedes ir hasta ese expositor y decidir qué pez te vas a comer. Todo un lujo.



En la parte trasera está lo mejor del restaurante, un enorme comedor decorado con un estilo un pelín especial, en el que hay una chimenea y vista directa a la cocina. Todo con un ambiente muy agradable. El trato es excelente y profesional. Nosotros elegimos dos platos de pescado, ambos bien cocinados y en su punto (odio cuando en algunos lugares cocinan demasiado el pescado y se convierte en un chicle intragable). El vino de la casa no fue ninguna maravilla, pero el precio era muy bajo (no se podía pedir mucho más a 3.50 euros).

Visita obligada para todos aquellos que gusten del buen pescado y se pasen por Estoril. Precio medio: 15-20 euros/persona.

Nota: mejor ir con reserva o con mucha paciencia. Los fines de semana está siempre a tope y la lista de espera es eterna (buena señal en todo restaurante que se precie).

Nota 2: Estoy deseando regresar!!!!